GOBIERNO CIUDAD DE SAN JUSTO
Fecha: 06/10/2026 10:10:56
Sección: Ambiente
A partir de una iniciativa municipal, durante los últimos 3 meses, cinco escuelas secundarias participaron de un concurso que combinó concientización ambiental, articulación público-privada y recuperación de materiales.
La competencia “Las Escuelas Separan”, que involucró a más de 300 chicos de último año de secundaria, permitió recuperar 10.914,85 kilos de residuos secos a partir del trabajo de los estudiantes, docentes, directivos y familias. El concurso fue impulsado por el Gobierno del intendente local, Nicolás Cuesta, y se desarrolló a partir de una articulación con el sector privado, con el acompañamiento de la firma Hijos de Luis Zuquelli, empresa que se incorporó como promotora ambiental de la propuesta.
El objetivo fue que la separación de residuos dejara de ser solamente un concepto para convertirse en una práctica concreta. Por eso, los materiales reunidos por las escuelas tuvieron un destino dentro del propio circuito de recuperación de San Justo: fueron trasladados a la planta de tratamiento y recibidos por Eco Res, la cooperativa encargada de la clasificación y comercialización de los residuos recuperables.
La experiencia también tuvo un impacto directo sobre el funcionamiento de la cooperativa. Durante los tres meses que duró el concurso, Eco Res multiplicó sus ventas, a partir del mayor volumen de materiales recuperados y clasificados. De esta manera, lo que comenzó en las escuelas como una acción de concientización terminó incorporándose al circuito de valorización de residuos y siendo una fuente de ingresos económicos para las 10 familias que integran la cooperativa.
Pero el proceso no terminó con la recuperación y comercialización de los materiales. El plástico recolectado tuvo una segunda vida y volvió a las escuelas en forma de bancos, fabricados a través de la Fábrica de Ladrillos y Productos de Economía Circular “La Cava”, de la ciudad.
Así, parte de los residuos separados por los estudiantes regresó a las instituciones que participaron del concurso convertidos en un nuevo elemento de uso cotidiano. El recorrido permitió mostrar de manera concreta qué sucede con un residuo cuando es correctamente separado: se recupera, se clasifica, se comercializa o se transforma y puede volver a incorporarse al circuito productivo.
La propuesta tuvo además un componente educativo que excedió la competencia entre las promociones. Los estudiantes involucraron a sus familias y trasladaron la práctica de separación desde las escuelas hacia los hogares, ampliando el alcance de la iniciativa y generando nuevos hábitos en las comunidades educativas.
La Escuela Técnica obtuvo el primer puesto, con 5.411,05 kilos recuperados. De esta manera, la “Promo26” ganó $3.000.000 que “Hijos de Luis Zuquelli” puso a disposición.
Más allá de la clasificación final, el resultado de “Las Escuelas Separan” fue poner en funcionamiento un circuito que vinculó educación ambiental, participación ciudadana, actividad cooperativa, sector privado, economía circular y multiplicar los agentes ambientales.
La recuperación de casi 11 toneladas fue el resultado visible. El objetivo de fondo fue que miles de personas pudieran entender que separar los residuos modifica lo que sucede después con ellos y que, cuando ese hábito se sostiene, un residuo puede dejar de ser un descarte para convertirse nuevamente en un recurso.